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7 Ventajas que los especialistas de marketing humanos siempre tendrán sobre la IA

Especialista de marketing siente satisfacción cuando ve que sus habilidades son superiores e inigualables por una IA.

El auge de tecnologías como ChatGPT o Midjourney asustaría a cualquiera, pero está siendo especialmente preocupante en el ámbito del marketing digital. Hasta hace unos años parecía casi impensable que la inteligencia artificial pudiera amenazar los puestos de trabajo más creativos, ¡pero ahora parece que estos serán los primeros en caer!

Hay algunas características de la IA ante las que sencillamente no podemos competir. Enseguida veremos algunos ejemplos de lo que puede ofrecer una IA que no podemos ofrecer nosotros. Pero no tenemos que ver el panorama tan oscuro, porque sigue habiendo muchas habilidades que nos son exclusivas y que podremos seguir aportando durante muchos años.

¿En qué nos supera la IA?

La IA es mucho mejor que nosotros a la hora de hacer tareas automatizadas en un tiempo récord. Al instalar una VPN, es una IA la que se encarga de detectar las amenazas de malware en función de sus patrones de comportamiento, por ejemplo. La IA también es excelente a la hora de elaborar listas, recopilar información, resumir textos, e incluso detectar tendencias en los mercados bursátiles mucho antes que los propios traders.

Pero entonces, si la IA es tan eficaz, ¿qué es lo que podemos aportar nosotros?

1. Aportamos nuestro propio estilo

La inteligencia artificial es extraordinariamente eficaz en las tareas para las que está entrenada, pero esta eficacia con frecuencia viene a costa de simplificar las tareas al mínimo común denominador. Esta simplificación hace que los textos y las imágenes de la inteligencia artificial tiendan a presentar características uniformes que los hacen reconocibles y menos eficaces.

Aunque la inteligencia artificial es capaz de flexibilizar sus resultados para ofrecer distintas variantes de un mismo ‘prompt’, los especialistas en marketing siempre podemos ir un paso más allá y probar con un estilo diferente, aportar nuestro sello personal, o incluso cuestionar el ‘prompt’ para proponer otro mejor.

2. Intuimos la necesidad de implementar cambios

La inteligencia artificial hará lo que le digamos, y lo hará con una eficacia y una rapidez impresionantes. Pero, si siempre le pedimos que haga lo mismo, siempre hará lo mismo. La comodidad puede hacer que nuestras campañas caigan en la monotonía, y la inteligencia artificial simplemente seguirá haciendo lo que le pedimos de la misma manera.

Los especialistas en marketing pueden intuir el hartazgo del público con algún tipo de campaña, o simplemente el agotamiento de una línea de productos antes de que las cifras de ventas nos lo confirmen. Esta intuición tan humana se basa más en las sensaciones y las emociones que en los datos puros y duros, y supone un plus que la IA no tiene.

3. Nos retroalimentamos

A quienes trabajamos en marketing nos gusta trabajar en equipo, no solo porque así se nos hace más ligero el día, sino porque el marketing es una tarea creativa que requiere de

muchísima retroalimentación. Son muchos los aspectos de una campaña que hay que considerar al mismo tiempo, y es en ese intercambio donde se producen las mejores ideas.

La inteligencia artificial es capaz de acceder a cientos de miles de datos al mismo tiempo, pero no permite una retroalimentación con otras formas de inteligencia artificial. ChatGPT tiende a tomar todas sus decisiones a solas, y lo mismo Bard, Midjourney o Hotpot. A la larga, esto lastra sus procesos creativos.

4. Nos equivocamos

A veces resulta un poco frustrante la efectividad maquinal que tienen las inteligencias artificiales. Las imágenes generadas por Dall-E son exquisitamente perfectas. Los textos elaborados por ChatGPT parecen redactados por una inteligencia superior, no por una persona como nosotros que nos interpela de igual a igual.

El exceso de artificialidad que nos rodea en los últimos años está ahuyentando a los usuarios, que buscan cada vez más una conexión humana. Y esta conexión con frecuencia se expresa a través de textos que pueden estar un tanto hilvanados a veces, o de imágenes que parecen trazadas por una mano que no tuvo el tiempo suficiente de hacerlas mejor.

5. Entendemos a las personas

La empatía de los seres humanos es una de las mejores herramientas con las que cuenta un especialista de marketing. Una inteligencia artificial toma como referencia las imágenes o los textos que ya están en circulación para crear algo nuevo a partir de ellos. Los especialistas de marketing pueden interpretar mejor las necesidades de sus clientes potenciales.

Esto no es muy distinto al punto dos de esta lista. Pero este punto se diferencia porque no solo entendemos a los clientes potenciales de la empresa, sino también al resto del personal, a nuestro jefe… Las emociones juegan un gran papel en la toma de decisiones, e interpretar estas emociones puede ayudarnos a corregir errores o a ofrecer mejores sugerencias.

6. Creamos un buen ambiente de trabajo

Del punto anterior se deriva este último. No queremos ni imaginar un entorno de trabajo en el que tenemos que limitarnos a interactuar continuamente con diferentes IA. Por más que humanicemos a ChatGPT, lo cierto es que necesitamos el calor de otras personas, su imprevisibilidad, su espontaneidad y sus rarezas.

Este buen ambiente de trabajo se traduce también en mejores resultados, y, además, es más que perceptible por parte de los clientes cuando nos visitan en la oficina. Es importante tener a personas felices de compartir su día a día con nosotros mientras trabajamos en proyectos de marketing, y, con frecuencia, ese día a día incorpora mejores ideas a cada proyecto.

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